Níveo
2009-10, marcadores y tintas azules a base de alcohol sobre formalita, 240 x 490 cm. Sala de Art e CCU, Santiago de Chile.
Paisaje nevado monocromo azul de gran formato, ejecutado con diversos marcadores no permanentes a base de alcohol sobre cuatro soportes dimensionados en 240 x 120 cm. que se distinguen por la presencia de límites (división enfatizada por 5 cm. que marcan distancia entre un panel y otro), conformando la extensión de la pintura en 240 x 490 cm. Cada panel se compone de formalita blanca adherida al mdf y por un bastidor de madera de Pinus radiata.
Esta representación naturalista combina gestos gráficos y pictóricos, observados en montañas, árboles, arbustos, plantas, hierbas, pastos y en estructuras con apariencias sólidas, rígidas e inorgánicas. En ella se hace presente frío, no sólo por conocer que en la nieve se sienta el frío, sino también por el uso del color azul. Es posible establecer metafóricamente que este paisaje pueda “nevarse” completamente hasta desaparecer, volviendo todo nieve y en paralelo retornar a su condición de ser un soporte hecho para ser rellenado, una pizarra. Níveo puede ser concebido como un “paisaje vivo”, ya que está latente la posibilidad de transformación, tal como se comporta la vegetación en un paisaje natural.
Proceso de trabajo Níveo, 2009-10.



Bocetos Níveo, 2009.
Detalles e intervenciones Níveo, 2009-10.