El domingo de la tierra, el verano del agua y el año que viene

2022, técnica mixta sobre muro y suelo. Lápices de colores sobre cartulina y cartón forrado, hilo encerado amarillo y violeta, polvo y lápices de colores sobre papel de Agave, lana acrílica celeste y azul, listón circular de madera de Nothofagus alpina pintado, tiza celeste sobre cilindro de cartulina, trozo de escoba de Sorghum vulgare, huevo de cerámica intervenido con pigmento de maqui/higo, acordeón espiral metalizado, ojo de plástico, acuarela sobre papel, tela de lycra azul metalizada, bastón de madera de Prunus domestica y tubo de pvc celeste, pata de mueble torneado de madera de Nothofagus alpina, pigmento sólido azul de la India, tempera seca azul, dibujo de tinta china sobre papel enmarcado en madera (Nothofagus pumilio) pintada, rama de Buddleja globosa envuelto con hilo azul de algodón, listón cuadrado de Nothofagus alpina pintado y lijado, rodaja de madera de Eucalyptus, dátiles de Phoenix dactylifer, posavasos de Magnoliopsida, escarcha azul sobre pasta goma, hula hula de plástico celeste, lápices de colores y tinta tornasol sobre papel kraft, granada deshidratada, 300 gr. de escarcha azul, pliego de cartulina metalizada azul, patas de escaño de madera de Nothofagus alpina pintada azul, pitilla de algodón, teja miniatura de arcilla, silla de playa de madera de Nothofagus alpina pintada azul, cáscaras de zapallo camote deshidratado, pigmento de maqui e higo sobre lona natural de algodón cosida con dos patrones de costura con hilos acrílicos y de algodón verdes, mat de  pvc azul, colchoneta de esponja celeste, rama de dátiles de Phoenix canariensis, pigmento de maqui/higo sobre cartulina, fondo de macetero con raíces silvestres, lápices de colores, gouche y pigmento de lapislázuli sobre papel hilado y cartón forrado, rama de Wistenia sinensis, rama de Cydonia oblonga envuelto en lana acrílica azul, listón de escaño de madera Nothofagus alpina pintado, clavos, imanes y cintas adhesivas, medidas variables.

El domingo de la tierra, el verano del agua y el año que viene es una instalación dinámica donde por medio de la diversidad de materialidades, objetos, especies vegetales e imágenes se manifiesta el color, la geometría, la figuración y la abstracción, combinando lo natural con el artificio. Dentro de esta puesta en escena más de cincuenta elementos de distintos formatos y escalas están desplegados y conviviendo en este espacio que está constantemente calibrando su balance, específicamente colgados al muro y sobre el suelo, y es en este encuentro perpendicular donde aparecen puntos de apoyo que permiten conectar ambos planos por vía de diagonales.

En esta composición todo puede ser observado como un fragmento aislado y a su vez comprendido como conjunto armónico, estando latente la búsqueda de conexiones y transferencias que se canalizan en oportunidades tanto de unión como de repliegue. Bajo este sentido el espectro cromático es protagonizado por la escala de azules y sus matizaciones, seguida por cafés, amarillos y violetas principalmente. La presencia del color permite que el recorrido tenga variedad de flujos, ritmos y movimientos, al ir derivando de un lugar a otro, conducidos por luces, brillos, reflejos y opacidades. Es en este espacio de acción donde el medio pictórico es constantemente interpelado e incomodado, a través de las distintas posibilidades de representación en lo relativo al estrecho vínculo con el modelo traducido, y al habitar entre una multiplicidad de materialidades y objetos.

Son igual de importantes las distancias materiales entre elementos, para esto es la estrategia de correspondencia la que hace posible que coexistan en consonancia, por ejemplo, una rama de dátiles de una Phoenix canariensis con una tela de lycra metalizada. Toda separación es acortada por medio de la insistencia y repetición de las cosas, tal es la presencia del árbol y su materia aplicada. Aparecen expresados en el papel, en la madera nativa, en los listones procesados, en la madera transformada en objetos y en las ramas traspasadas a imágenes. Similar situación acontece con la reiteración del círculo, del rectángulo, del triángulo y del cuadrado y sus derivaciones dentro de esta composición.

Así también, el piso tiene una función activa dentro de esta instalación, sobre él se posicionan elementos principalmente tridimensionales, siendo fácil de visualizar a una silla de playa en la que su utilidad ha sido modificada y está constituida por más de un elemento. Esta estructura  volumétrica está acostada sobre el piso, descansa de su función, y guarda bajo ella a dos superficies de aislamiento del suelo enrolladas. Una usada tradicionalmente para acampar y la otra para hacer ejercicios físicos y meditaciones. Sobre la tela de esta silla están reposadas  pequeñas y frágiles cascaras de zapallo camote, similares en apariencia a las hojas. 

Este sistema es sostenido por una trama que permite ir integrando por vía de compensaciones, retroalimentaciones y equilibrios visuales. Figuras geométricas se autorregulan y tensionan entre sí, acompañadas del aspecto lineal. La línea de un gesto gráfico, la línea de una especie vegetal, la línea que nace de una lana recorre vértices y dibuja triángulos, y la línea que deviene de una estructura tubular que configura un círculo. Todo emana de una matriz común, como si todo hubiese sido arrojado desde una misma ola, por lo que unidades por distantes y específicas que parezcan comparten un mismo origen.

Detalles El domingo de la tierra, el verano del agua y el año que viene, 2022, MAVI UC, Santiago de Chile.

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